¿Qué me puedo desgravar como autónomo?

 

Continuamos con la serie de artículos relacionados con todas aquellas acciones relacionadas con tu actividad como autónomo con las que puedes conseguir deducciones fiscales y que tendrás que incluir en el momelo 130, de "Pago fraccionado. Empresarios y profesionales en Estimación Directa. Declaración – Liquidación". Te recordamos que en la primera entrega te explicamos qué condiciones generales deben tener este tipo de acciones para poder conseguir su deducción fiscal correspondiente, pues no todo vale para la Agencia Tributaria. En dicho post, también te comentábamos algunas deducciones en materia de promoción de tu actividad, salarios, o externalización de servicios. En esta entrega analizaremos desgravaciones relacionadas con gastos financieros o tributos fiscalmente deducibles, entre otros, pero recuerda que siempre tendrán que estar relacionados directamente con ingresos de tu actividad profesional. 

Tributos fiscalmente deducibles

En este apartado entran una variada lista de pagos como los tributos y recargos no estatales, como por ejemplo el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) o el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), siempre que tengan relación con tu actividad económica, por lo que no valdría el de tu casa. Otro pago que se incluiría serían las tasas, recargos y contribuciones especiales estatales no repercutibles legalmente, siempre que incidan sobre los rendimientos computados. Eso sí, lógicamente, no deben tener carácter sancionador y tienen que corresponder al mismo ejercicio fiscal que los ingresos. Se incluyen también las exacciones parafiscales, que son ingresos estatales recaudados a través de organismos autónomos que no figuren en los Presupuestos Generales del Estado, como tasas, cánones etc. 

En este punto, la Agencia Tributaria deja muy claro que no se pueden considerar deducibles aquellos pagos que hayas tenido que realizar como consecuencia de sanciones, recargo de apremio o aquellas multas por presentar fuera de plazo declaraciones o liquidaciones tributarias. 

Gastos financieros

En este apartado se incluyen todos aquellos gastos que tengas que soportar derivados del uso de préstamos que hayas solicitado para poder llevar a cabo tu actividad económica, ya sean para realizar actividades comerciales o para comprar activos. Además de créditos, este punto acoge otros ejemplos como recargos por aplazamientos de pagos, intereses de demora o derivados de liquidaciones administrativas. Quedan excluídos aquellos gastos financieros que supongan más coste de adquisición de elementos patrimoniales, o los que estén relacionados con tu capital personal, ajeno a tu actividad profesional.

Otros gastos fiscalmente deducibles

Este es también uno de los apartados más interesantes para el autónomo, ya que incluyen actividades muy comunes para todos los profesionales y que, además, te ayudarán a aumentar la calidad de tu empresa. Recuerda que tienen que estar directamente relacionados con la actividad profesional que desarrolles. 

- adquisición de libros, suscripción a revistas profesionales y adquisición de instrumentos no amortizables.

- gastos de asistencia a cursos, conferencias, congresos, seminarios...

- cuotas que tengas que pagar por ser socio de todo tipo de corporaciones, cámaras y asociaciones empresariales.

- primas de seguro de enfermedad que hayas pagado tanto para ti, como para tu cónyuge e hijos que tengan menos de 25 años y continúen viviendo en la vivienda familiar. El límite de esta deducción será de 500 euros por cada una de las personas que te hemos enumerado.

 
MARTA BERMÚDEZ