Falso autónomo (II): el contrato mercantil

 

Desde Txerpa Gestoría Online queremos ayudarte a conocer los casos en los que puedes llegar a convertirte en falso autónomo. Tras analizar la figura del autónomo económicamente dependiente en nuestro anterior artículo, queremos abordar aquellos autónomos que se convierten en falsos autónomos cuando se dan de alta en el RETA, pero en realidad su comportamiento laboral es como el de un trabajador por cuenta ajena, mediante la suscripción de un contrato de prestación de servicios. Tras el inicio de la crisis, la contratación de servicios mediante contratos mercantiles es cada vez más común por parte de muchas empresas, que se ahorran así pagar la Seguridad Social del trabajador, así como concederle vacaciones remuneradas, entre muchos otros derechos laborales. Has de saber que, como autónomo, es muy interesante este tipo de contratos para poder establecer una relación comercial segura con cualquier empresa. No obstante, recuerda leer con atención las cláusulas del contrato, pues será ahí donde se pueda establecer, de manera encubierta, la existencia del falso autónomo.

Contrato de prestación de servicios

Al establecerse una relación totalmente comercial, este tipo de contratos ni siquiera se rigen por el derecho laboral, sino que está reglado por el Código del Comercio. En su artículo 50 se desarrolla de manera general los contratos mercantiles, independientemente de su forma. Son necesarios a la hora de establecer las condiciones de esa relación laboral, sobre todo para autónomos, puesto que se rubricarán las posibles indemnizaciones en el caso de ruptura de la relación. Además, el empresario se cubre las espaldas ante posibles inspecciones.

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Si estás pensando en darte de alta como autónomo para poder prestar tus servicios a una única empresa, pero ésta no está contratando tus servicios como autónomo económicamente dependiente, has de tener en cuenta varios puntos del contrato de prestación de servicios, incluidos generalmente en las cláusulas:

- organización del trabajo: el contrato debe establecer que la organización del trabajo corresponderá al autónomo. Recuerda que no se seguirá la ley en el caso de que estés obligado a trabajar en unos horarios o número de horas determinadas. Este punto es problemático también. Imaginemos una profesional de la estética que firma un contrato de prestación de servicios con una peluquería. En el contrato, la peluquería sí puede establecer que la profesional debe prestar sus servicios cuando los clientes así lo requieran. 

- material necesario: en todos los casos de contratación de autónomos, el material necesario para la realización del trabajo debe ser propiedad del autónomo, no de la empresa. 

- comisiones: las cláusulas también suelen establecer las comisiones que recibirá el profesional, ya que no puede ser un salario fijo, puesto que el trabajo de un autónomo implica de por sí ingresos aleatorios. Al ser autónomo, para poder cobrar tus servicios tendrás que emitir una factura, para lo cual es muy recomendable emplear un software de facturación online, ya que podrás realizar facturas más profesionales, emitir facturas de manera seriada (lo cual te recordamos que es obligatorio), así como llevar al día las cuentas de tu actividad profesional y saber fácilmente cuánto tendrás que pagar a Hacienda por IVA. Además, el contrato debe establecer el plazo de los pagos por parte del empresario, como por ejemplo a los 15 días de emitir la factura, así como el método de pago, como transferencia bancaria. 

- resguardos de obligaciones fiscales: en muchas ocasiones, las cláusulas establecen que es autónomo se compromete a cumplir con sus obligaciones fiscales, como pago trimestral del IVA, así como el pago de las cuotas de autónomo a la Seguridad Social. El contrato puede establecer que el autónomo muestre al empresario con el que ha suscrito el contrato los pagos regulares. 

- duración del contrato: es importante que se establezca la duración de la relación comercial. Así, ante incumplimiento de contrato, el autónomo no queda desamparado ante la ley. Las condiciones de renovación del mismo también deben establecerse en las cláusulas.

- prohibición de subcontratación: es también muy común encontrar cláusulas que prohiben la subcontratación de los servicios para cumplir con el contrato. Es decir, establecer que no puedes enviar a nadie para realizar tu servicio en el caso de baja temporal. 

- jurisdicción: el contrato debe establecer los Juzgados y Tribunales a los que ambas partes recurrirán para solucionar cuestiones o controversias que pudieran surgir.  

- riesgos laborales: los riesgos laborales corren a cuenta del trabajador. Este es uno de los principales motivos por los que muchos empresarios están interesados en conseguir trabajadores por cuenta ajena encubiertos en falsos autónomos, ya que no solo se ahorran el pago de la Seguridad Social del trabajador, sino que además las consecuencias de el desarrollo de la actividad corren a cuenta del profesional. 

- dirección técnica: este es un punto muy problemático en este tipo de relaciones. Se supone que al contratar tus servicios, el empresario confía en tus conocimientos como profesional, por lo que debes tener libertad a la hora de desarrollar tu trabajo siguiendo las direcciones técnicas que tú mismo estableces. Pero el empresario también puede establecer en el contrato por prestación de servicios frases del tipo "El trabajador autónomo desarrolla su actividad de forma independiente, con criterios organizativos propios sin perjuicio de las indicaciones técnicas que pudiera percibir de su cliente". Es muy importante por tantodejar muy claro este punto en el contrato, pues no puede mermar tu independencia profesional. 

 
MARTA BERMÚDEZ